Paloma León

Paloma León, una madre de espíritu nómada

Ser mujer y lanzarse a vivir la experiencia de conocer diferentes partes del mundo puede resultar un panorama que, en la actualidad, es recurrente para quienes son avezadas y buscan enriquecer su vida con experiencias de este tipo. Pero hay quienes buscan algo más allá de conocer y viven viajes dignos de contar.

Paloma León es una mujer, madre de tres hijos, dueña de “un espíritu nómada” que la ha llevado a conocer en profundidad diferentes países con el fin de estampar en sus libros y página web las vivencias que ha experimentado en cada uno de ellos. Empujada por sus hijos y con el apoyo de su familia, vive este gusto por los viajes y solamente con su mochila comienza a construir historias en cada lugar que visita.

¿Cuándo decidiste comenzar a viajar?

La decisión de comenzar a viajar fue cuando me di cuenta que mi vida no podía girar sólo en torno a los roles que cumplía día a día, es decir, ser mamá, ser pareja, trabajadora, hija, nieta… Llegó un punto en mi vida que me di cuenta que todo lo que hacía era “para el resto” y no había realizado nada por mí, de lo que a mí, como individuo, me llenaba internamente. Cuando me di cuenta de eso, tuve una “batalla interna”. Por un lado tenía este espíritu más nómada que anhelaba viajar, vivir otras culturas, escribir aventuras y, por otro lado, cumplir con mis roles, principalmente el de mamá. Así que no era fácil. Si bien mis hijos son mi mayor felicidad, me sentía frustrada de “no poder” realizar ese sueño que tenía. Un día me pidieron ver una película con ellos. La película se trataba de un delfín que su sueño era recorrer el mundo, salir hacia lo desconocido, pues sentía un llamado muy fuerte a vivir más allá del coral que conocía. Al finalizar la película, mi hijo menor ─7 años en ese momento─ me dijo: “Mamá, atrévete a vivir la aventura de la vida”… y la mayor ─9 años a esa fecha─ dijo: “Vive tu sueño, mamá”… Ahí comencé a viajar.

¿Por cuánto tiempo te has dedicado a viajar?

Llevo casi 6 años viajando, no de forma constante, pues mi principal viaje es ser mamá, pero si lo suficiente para vivir aventuras que luego escribo en mi blog o en historias que luego transformo en libros. Tengo varios en carpeta que espero poder publicar cuando mi vida vuelva a tener algo de calma.

¿Cuántos países conoces?

No conozco tantos, pues me gusta viajar varias veces a un mismo país, principalmente porque es imposible impregnarse de la cultura con una sola visita. Además de Chile, que lo he recorrido de norte a sur, he estado en Argentina (4 veces), México (5 veces, si la memoria no me falla), Perú (2 veces), Bolivia (2 veces), Brasil (1 vez) y Estados Unidos (3 veces), como vez, soy de repetir el plato jajaja.

¿En qué momento surge la idea de crear milescalas.cl?

Mil Escalas surge porque quería compartir las experiencias que vivía… Tratar de entregar algo de la riqueza con la que me quedaba tras cada uno de esos viajes.

¿Cuáles eran los pro y los contra de mantenerte viajando?

Los pro eran impregnarse de historias, vivir distintas realidades, tener la capacidad de ver algo con diferentes perspectivas, desarrollar la capacidad de viajar con lo mínimo, tanto en las cosas que llevas como en el dinero, ampliar la comprensión de lo que nos rodea y probarse a uno mismo. Los contra eran extrañar a mis hijos. Cuando salía de viaje, sentía que mi corazón se dividía, parte se iba… La otra se quedaba con ellos. Y también, dado que viajaba principalmente sola, había veces que extrañaba el no poder compartir con alguien lo que estaba viviendo en ese momento.

Dentro de los lugares que conociste, ¿cuál es tu favorito y por qué? 

Difícil pregunta… La verdad es que no podría decir que tengo un lugar favorito. Cada lugar que he visitado era perfecto en su propia realidad, es difícil de explicar… Más bien tengo historias favoritas, independientes del lugar. Una de mis favoritas fue cuando no tenía locomoción para cruzar la frontera entre Chile y Bolivia, estaba en pleno altiplano, me costaba respirar y la única forma era llegar a la frontera caminando para ver si alguien podía llevarme a algún pueblo en Bolivia… Así lo hice, caminé con mi mochila al hombro por bastante tiempo, o por lo menos yo sentía que era eterno… Recuerdo que la altura me afectaba mucho y estaba muy cansada. Las únicas que me acompañaban en el camino eran unas llamas que cruzaban constantemente la carretera. Cuando llegué a la frontera me sentía tan fuerte, tan feliz conmigo, era una prueba superada. Otra historia favorita, fue cuando tomé un tren en Bolivia para llegar a Uyuni. Iba sentada al lado de una mujer vestida con la típica vestimenta boliviana, con su falda de colores y su sombrero. Comenzó a hablarme y sus dientes estaban negros, llenos de hojas de coca masticada… Se reía con tantas ganas, lejos ha sido unas de las sonrisas más hermosas que he visto. Así que como te digo, es difícil poder decir un lugar favorito, son las historias que he vivido más que los lugares.

Fuiste mamá hace poco, ¿cómo estás viviendo esta etapa?

¡Sí, mi tercer bebé! Una niña preciosa que ha sido una enorme alegría para todos. De tanto viajar conocí a mi actual pareja. Nos conocimos en Chile, él es norteamericano y estaba recorriendo Chile cuando nos conocimos, justo 3 días antes de que él volviera a su país, coincidimos y aquí estamos ahora, casi dos años después, con una nueva personita en nuestras vidas… Ha sido una etapa hermosa que estoy disfrutando mucho.

¿Qué sucederá con tus viajes de ahora en adelante?

Tengo la suerte de que mi pareja es viajero también y, si bien ahora los viajes están suspendidos, en cuanto la pequeña esté más grande, retomaré los viajes, ojalá a nivel familiar ─incluidos mis hijos mayores que hoy ya tienen 13 y 11 años─, aunque se hace más pesado a nivel económico en cuanto a la logística, pues cuando viajas sola ─por último─ duermes en cualquier lado… Me pasó que perdí un vuelo en Chicago y estuve viviendo en el aeropuerto por 3 días, ¡sin ni un peso para comer! Eso me lo banco sola, pero con familia, es más difícil. Así que ahí veremos, pero tengo claro que mi esencia se construye en los viajes, en esa cultura que absorbo y luego traspaso a mis cuadernos.

¿Sientes que te has postergado por ser mamá?

Lo sentí en su momento, pero no actualmente. Aprendí la importancia de que tus hijos vean que te estás realizando como ser humano, que sí, eres su mamá, pero también eres un individuo, con sueños, con metas personales… Ahora, es muy importante que puedas contar con una red de apoyo. Tengo la suerte de que mis hijos se quedaban con su papá (con el que tengo una muy buena relación, somos excelentes amigos) y también con el apoyo de mis padres, sin esta red, habría sido muy difícil que pudiera comenzar a realizar estos sueños aun siendo mamá.

¿Cuáles son tus nuevos proyectos?

A corto plazo, durante 2017, mi proyecto es ir a vivir a EE.UU con mis hijos y mi pareja. Ojalá continuar con mis trabajos freelance, gracias a eso es que podía viajar cuando yo quisiera. Disfrutar de este nuevo capítulo en mi maternidad y, sobre todo, dedicarme a viajar en mis libros. Tengo el proyecto, a mediano plazo, de publicar mis libros durante este tiempo que estaré más “quieta”. Y luego, comenzar nuevamente con los viajes. Ahora que estaré en EE.UU poder ir a Canadá, luego viajar a Europa… Y así, continuar dándole alas a este espíritu nómada que, aun siendo madre, he podido desarrollar.

 

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