Mika-Herrera

Mika Herrera, pretendo que mi marca sea con la que toda latina se quiera casar

Fotografía: Francisco Ramírez.

Muchos emprendedores intentan desarrollar sus proyectos pensando en que no encontrarán obstáculos, pero cuando se presentan, son pocos los que ─a pesar de fallar─ no bajan los brazos y siguen intentando levantar sus sueños. Este es el caso de la diseñadora Mika Herrera, quien después de experimentar diferentes negocios fallidos, comenzó con su propia línea de vestidos de novia, convirtiéndose en la actualidad en una promesa ejemplar para los diseños personalizados.

Diferentes modelos se pueden observar en la colección de Mika, una ingeniera comercial que se transformó en diseñadora y que los ha desarrollado comprendiendo la sensibilidad de las novias y que desde su creatividad logra confeccionar vestidos soñados por cada mujer que la contacta para ese día tan especial que significa su matrimonio.

Si buscas una diseñadora con sentido de la moda, que escuche tus ideas y que pueda convertir tu sueño en realidad, definitivamente deberás recurrir a Mika.

¿De dónde nace tu gusto por el diseño?

Yo creo que me gustó desde siempre. Desde los tres años yo ya me elegía la ropa; yo creo que siempre me gustó.

¿Cómo una ingeniera comercial llega al diseño de vestuario?

Llegue al diseño porque me gustaba la moda y siempre tuve emprendimientos relacionados con eso,  hasta que al final terminé haciendo una marca que hacía ropa y eso ya desde hace 2 años que es Mika Herrera.

¿Cuándo nacen tus ganas de emprender?

Mis papás son emprendedores y en mi familia ser empleado era como terrible. En mi caso no fue algo extraño. Tuve la suerte de que se me apoyó de esa forma. Aún así mi familia cuando vio que llevaba tres años emprendiendo y no tenía ni un peso, emprendedores y todo, me decían: “búscate una pega de verdad”, pero seguí perseverando hasta que me resultó lo que hice. Pero de todos modos, hice muchas cosas.

¿De qué trataban tus emprendimientos anteriores?

Siempre fue relacionado con modas. Primero tuve, en el 2010, un sitio web que vendía ropa de diseñadores independientes por internet Después me cambié a Estados Unidos y cambié la dinámica del sitio. Cuando hice ese cambio, la embarré porque ahí bajaron las ventas y terminó quebrando el emprendimiento, pero gracias a eso, hice un sitio que se llama “VestidosAmados” que vende  hasta el día de hoy, vestidos de novia usados y, en paralelo, como ya había aprendido el tema de hacer cosas a medida y de la personalización pensé que podría ofrecer un servicio Premium y ahí comencé hacer vestido de novias personalizados. Luego de eso, un día decidí formar Mika Herrera y la establecí como marca de diseñadora.

¿Por qué crees que fallaron los emprendimientos anteriores?

Específicamente porque no me enfoqué en vender. Yo creo que un emprendedor siempre tiene que partir vendiendo y luego ver si hay que mejorarlo, etc. Con VestidosAmados me fue bien, pero no me alcanzaba para mantenerme sola.

¿Cómo surge Vestidos Amados?

VestidosAmados es un sitio web que vende vestidos usados. Te puedes comprar un vestido con hasta 80 % de de descuento respecto al precio de la marca que es exclusiva. De verdad, en la actualidad es una necesidad porque hay novias que no se quieren comprar un vestido de un millón de pesos. El tema es que no es fácil vender vestidos.

El sitio en este momento no está permitiendo subir más vestidos porque a mitad de año se va a convertir en un sitio de subastas de vestidos de novia. La idea es que si tú te casaste y quieres cerrar con un broche de oro tu matrimonio, puedes donar el vestido, el vestido se va a subastar y esa plata se va a donar a un hogar de niños o a una emprendedora súper sacrificada, no sé, casos de mujeres; es como una mujer ayudando a otra mujer.

¿Qué pasó en tu vida o de donde construyes la idea de diseñar vestidos de novia?

La realidad es que no tenía plata. Yo vivía sola desde los 20 años y dije: tengo que hacer algo. Fui autodidacta, tenía talento, vi YouTube, soy súper estudiosa, sé sobre los modelos de vestidos, los años y eso me ha ayudado muchísimo al momento de diseñar. Yo siempre tengo el diseño a flor de piel y eso ha sido con base en el estudio y un don que me dio Dios.

¿A qué atribuyes el éxito de Mika Herrera?

Lo más importante es que hice algo que realmente quería hacer. Con todos los emprendimientos anteriores, vi que tenía una oportunidad de negocio y a pesar de que cuando me lancé con la marca Mika Herrera no sabía si me iba a ir bien porque no soy diseñadora de formación académica, pero sabía que me encantaba diseñar, dibujar; yo amaba hacer vestidos de novia. Yo siento que cuando uno ama algo, las cosas se van dando solas. Lo segundo es que soy muy trabajadora. Hay días que trabajo todo el día, toda la semana; trabajo mucho. O lo haces con todo o no lo haces. Si quieres tener algo que le vaya bien tienes que enfocarte y trabajar harto. Lo tercero es que soy muy perfeccionista. Doy todo mi ser para que cuando entrego algo, sea lo mejor que pude hacer. Lo mismo que la atención, me gusta que existan detalles, tratar bien a las novias desde los correos hasta que la atención sea amable, soy full enfocada en los detalles.

¿Hay novias difíciles?

Sí. El año pasado vendimos más de 100 vestidos, de esos, 2 fueron complicados, pero al final y después de mucho trabajo, salieron bien.

Si nos alejamos de tu historia y vemos todo lo que pasaste, ¿cuál crees que es el ingrediente secreto para emprender?

Yo creo que haya una receta para los emprendedores, yo creo que cada persona tiene su camino. Yo te puedo decir el mío, nada más.

¿Cuál es tu futuro soñado con la marca Mika Herrera?

Yo quiero tener la marca con la que toda latina se quiera casar de aquí a 11 años más. Estamos posicionando primero aquí en Chile y después vamos hacia la internacionalización de la marca.

Compartir:

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *