Astrid Veas

Astrid Veas, todo lo que para mí es imposible, significa que puede ser posible

Una carrera marcada por la pasión y convicción de ser una cantante profesional y varios intentos que culminaron en una exitosa participación dentro del programa The Voice, ha sido lo que Astrid Veas ha vivido. Una joven talento chilena que busca convertirse en un referente original en lo que a música se refiere.

Llevando una llamativa vida rodeada de sus mascotas y un gusto adquirido por las lanas y el tejido, ha impulsado su carrera con sonidos nuevos y con participaciones en la música de grandes cantantes como lo es Franco Simone. La voz de Astrid es simplemente “Con sentimiento” y de a poco se abre camino en los sonidos que ella misma busca junto a su banda.

¿De dónde nace tu pasión por la música?  

Pienso que nace de mi mamá, de verla cantando todo el tiempo, mientras hacia el aseo, mientras cocinaba, cantando con mucho sentimiento y como a los 3 años sentía que podía hacerlo. A los 5 años tenía clarísimo que era cantante y que lo iba hacer, a pesar de que no cantaba nada hacia afuera, era todo mental, pero yo ya lo sabía, mi genética me lo decía.

¿Es difícil ser cantante en Chile?    

Yo pensaba que sí era difícil ser cantante en Chile, pero he estado transformando mi pensamiento, pensando que en cualquier lugar puede ser difícil si es que no sales de tu zona de confort. Pienso que no hay ninguna tierra que esté mala, yo creo que quizás los cantantes no hacemos lo suficiente o no nos transformamos lo necesario para captar realmente la atención. Últimamente pienso de esta forma. Si es que tú estás muy relajado, si no tienes metas claras se te va hacer difícil cualquier cosa, en cualquier parte. Creo que los artistas debemos ser únicos para lograr el reconocimiento.

¿Cómo comenzaste abrir el camino para desarrollar una carrera de cantante?     

Comencé en el colegio como a los 15 años, en el festival del colegio y de ahí no paré. Participé en varios festivales de la voz regional y me inscribí con 16 años en algunos programas de televisión. Después me cansé de competir y comencé a trabajar en bares, clubes, hice muchas cosas distintas y en el año 2015 me aventuré en otro programa de televisión.

¿En qué minuto dijiste: “Esto es lo que soy y quiero ser y lucharé por eso”?

Tuve una transformación hace 5 años cuando me divorcié y empecé a cuestionarme todo de nuevo. Yo era una cantante clásica, muy acorde al mercado, muy bien portada y me revelé frente a todo eso, me volví hippie y dejé de cantar en las orquestas que solía cantar, me fui a cantar a las calles, me fui a viajar. Sentía que necesitaba encontrarme como artista desde mis raíces, ahí empecé a tejer y dije: “quiero que me acepten así”. De todas maneras, he tenido que ir equilibrando entre mi hipismo y lo que el mercado va exigiendo.                        

Hablemos sobre The Voice. ¿Sientes que tu participación le dio un nuevo giro a tu carrera? ¿Se abrieron más puertas?   

Sí, definitivamente sí. Ir a The Voice fue lo mejor que pude hacer, me tiré un salvavidas a mí misma. Yo no quería competir, pero una marca mundial como The Voice, me hizo pensar que era una buena excusa para volver a una competencia y me abrió las puertas definitivamente. En el primer capítulo tuve suerte porque aparecí en un buen horario. La gente se impactó con mi historia. Yo vivo de manera muy distinta con mis perros, sin otros humanos, con las lanas y eso a la gente no se le olvida. Todavía me paran en la calle. Me abrazan. Me tienen mucho cariño. Y en el programa, aunque llegué a la semi final, tuve la suerte también de hacer buenas migas con Franco Simone que me escuchó y se giró de los primeros. Terminó el programa, pasó un tiempo y grabamos un dúo y está en YouTube (véanlo aquí) y para mí ese ha sido un premio increíble que jamás pensé que podía lograr y sí siento que el programa hizo esto, todo fue gracias al programa.                    

¿Cómo describirías tu música?

Mi música es “Con sentimiento”, es intensa como yo, es muy de las raíces. Hago folklore, cumbia y me gusta mucho pensar que hago bailar a la gente con la música que es más cumbianchera, más alegre y también con el folklore me gusta pensar que los hago pensar que puedo entrar en algunas reflexiones más profundas.                     

Cuéntame un poco sobre ti. Sé que te gusta mucho tejer (en todos lados)… ¿Es tu medio de relajación o tu medio para crear? ¿Qué es para ti?      

Tejer es un don que descubrí hace dos o tres años. Era impensada para mí la idea de tejer y ─mucho menos─ fabricar mi ropa de lana. Siempre soñé con fabricar mi ropa. Como artista quería hacerme ropa más estrafalaria. Intenté con la máquina de coser, pero no me resultó, no era lo mío y cuando llegó la lana me sentí muy a gusto. Sentí que podía fluir, no necesitaba mirar revistas, sólo mi imaginación y mis palillos y eso me encantó: la cercanía, la empatía, la conexión y sí, lo tejo todo y últimamente tengo la curiosidad de criar una oveja, de aprender a trasquilar y crear mi propia lana, es algo muy importante en mi vida.

Los animales, ¿son un punto sensible en tu vida? ¿Cuántos perros tienes? ¿Por qué esa cantidad?

Sí, lo son los perros. Desde muy niña no tenía muchas amistades. No lograba relacionarme con niños de mi edad ni de ninguna edad realmente y el perro fue el único compañero que se me dio de forma natural desde los 6 o 7 años. Desde ahí siempre he tenido perros y sueño con una fundación para perros, así que a mí no me parece tan extraño tener 9 perros. Cualquier persona que me conozca desde niña sabría que yo iba a terminar así y que incluso podría llegar a tener más. Tengo 9 perros porque recogí unos perros y la última se quedó preñada y nacieron los cachorros aquí y no fui capaz de regalarlos, así que he sido su mamá. Ellos son mi inspiración, ver el cómo se relacionan, su ternura, su dulzura… Aprendo mucho de ellos.  

Astrid en este sentido ¿cómo describirías tu vida?

Mi vida es simple, no necesito muchas cosas para ser feliz. Tengo mi cama y un velador. No uso televisión, no uso refrigerador, no tengo un living ni menos sillas de comedor, mis perros arrasaron con todo y mi casa es súper atípica. Escribo frases positivas, me las pego en carteles, vivo un poco lo que hubiese querido vivir de niña y que no podía porque mi mamá era muy estricta. Ahora hago lo que realmente quiero, tengo esta vida que es más hippie. En mi día a día soy muy simple, muy relajada. Soy sensible con las cosas externas por eso prefiero no leer diarios, trato de vivir en una burbuja, es la única forma que he encontrado de mantenerme enfocada positiva y en cumplir más sueños.                        

En materia de música, hemos visto lo versátil de tu voz, por eso quisiera preguntarte ¿hacia dónde estás enfocando tu carrera en la actualidad?

Estoy con mi banda y lo que quiero es seguir con ella, afiatarnos y poder presentarme en todos los lugares con ellos. Me interesa mucho consagrar un sonido acústico natural, que sea musicalmente muy enriquecido, no usar tanto fusiones electrónicas que las he ocupado antes y que sin duda las voy a seguir ocupando, pero quisiera explotar ahora algo más latinoamericano y estoy en eso, en algo más folklórico, en un sonido que tenga que ver más con mis raíces, pero espero que con mis propias composiciones, con nuevas composiciones tratando de superar lo que han hecho antes.                        

¿Cuál es tu sueño a futuro?

Tengo muchos sueños a futuro. En algún momento, quiero vivir fuera de Chile. Me gustaría llevar a todos mis perros. Me gustaría hacer giras por todos lados. Conocer el mundo a través de mi música o cantando. Me gustaría tocar en mi país, en los escenarios más importantes. Me gustaría ser profeta en mi tierra y estoy trabajando para eso. También quisiera tener algún día una fundación de perros rescatados y reubicados.                        

Hay jóvenes que temen tomar riesgos y aventurarse a sus pasiones, ¿qué les dirías a ellos?

Les diría que se arriesguen por sus sueños, por su vocación. Que piensen que arriesgarse por lo que quieren es difícil, pero también vivir una vida sin hacer tus sueños realidad o sin intentarlo es más difícil aún. Llegar a cierta edad y mirar atrás y ver que no hiciste nada de lo que realmente querías, creo que eso es más difícil y pesa más. Así que no lo piensen tanto. Tomen pequeñas acciones y que no se nublen tratando de alcanzar lo inalcanzable. Todo lo que para mí es imposible, significa que puede ser posible en pequeñas partes. Sigan siempre el camino de sus sueños y no se van a dar ni cuenta cuando lleven un gran camino recorrido y estén cada vez más cerca.

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